Artículos publicados en mayo, 2015

¿Cómo será el nuevo Código Mercantil… si se aprueba?

Jueves, 28 de mayo de 2015

Amparo Barrachina

Barrachina Abogados Valencia

http://amparobarrachinaabogados.es

Sigue en el aire la aprobación del nuevo Código Mercantil que sustituirá al actual Código de Comercio de 1.885. Para ello y en primer término, será preciso que los integrantes de la Comisión de Codificación resuelvan sus diferencias y presenten un texto definitivo y consensuado al Gobierno.

Cuando los “mercantilistas” y los “civilistas” logren ponerse de acuerdo, el Ministro de Justicia (ignoramos todavía de qué gobierno) presentará el texto ante el Consejo de Ministros, para su aprobación como proyecto de ley y su posterior envío a las Cortes Generales.

Recordemos que el Anteproyecto de Ley de Código Mercantil fue aprobado por el Gobierno en mayo de 2014, tras el arduo trabajo realizado por la Comisión General de Codificación desde el año 2006.

El nuevo Código Mercantil, que terminará con la dispersión legislativa sobre la materia e incrementará la seguridad jurídica, es una vieja reclamación de los operadores económicos. El texto es una necesidad perentoria, pues el actual Código de Comercio data de finales del siglo XIX. A pesar de las continuas adaptaciones y puestas al día de éste, había surgido una suerte de dispersión legislativa incómoda y poco eficiente.

Características del nuevo Código Mercantil

El futuro Código Mercantil girará en torno a la idea de mercado, entendiendo éste como ámbito de desarrollo de las relaciones jurídico-privadas entre los distintos operadores. Albergará materias carentes de normativa específica y actualizará gran parte de la existente.

En cuanto a la estructura, el Código Mercantil contendrá 7 libros:

  • Libro I. Del empresario y la empresa.

Este libro define la figura del empresario y conceptos como la transmisión de empresas, el mercado, los apoderamientos y las obligaciones contables y registrales.

Se concibe al empresario en un sentido amplio, abarcando los agrícolas, artesanos y personas que ejercen actividades liberales, científicas, intelectuales etc. Igualmente, se regulan en este Libro I los requisitos de capacidad de los empresarios y la responsabilidad patrimonial de los mismos (se excluye la vivienda habitual, de acuerdo con lo previsto en la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización).

En el concurso de acreedores, la transmisión de la empresa se regula como conjunto. Además y salvo pacto en contrario, también comprende la cesión de los contratos celebrados, la de los créditos generados y la adquisición, por parte del adquirente, de las deudas resultantes de la documentación contable y empresarial. El transmitente responde solidariamente.

  • Libro 2. Sociedades mercantiles.

Se incorporan los preceptos del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital, aunque se incorporan destacadas modificaciones.

En este libro se establecen las disposiciones aplicables a las sociedades mercantiles y se diferencian los dos grandes tipos: las de personas y las de capital. Igualmente, se regulan aspectos como las cuentas anuales, modificación estatutaria, separación y exclusión de socios, liquidación y extinción etc.

  • Libro 3. Derecho de la competencia y de de la propiedad industrial.

Contiene parte de lo regulado en la Ley de Defensa de la Competencia y en la Ley de Competencia Desleal, además de establecer normas básicas en torno a la propiedad industrial en la empresa.

Este apartado incluye, igualmente, normas de conducta aplicables a empresarios, profesionales y entidades que participan en el mercado.

  • Libro 4. Obligaciones y contratos mercantiles en general.

El Código distingue una parte general de la contratación mercantil y otra específica de cada uno de los contratos (transportes, seguros, contratos bancarios, compraventas…). El Libro 4 se dedica a las cuestiones generales. Contempla preceptos para transmisiones de inmuebles de naturaleza mercantil y recoge distintos tipos de compraventa (a plazos, suministro, permuta mercantil etc.).

Igualmente, se regulan las diferentes fases contractuales y la contratación electrónica.

  • Libro 5. Contratos mercantiles en particular.

Define distintos tipos de contratos, como el de obra, comunicación electrónica, alojamiento de datos, publicitario, de patrocinio y diferentes modalidades de subasta pública.

  • Libro 6. Títulos valores.

Este apartado comprende importantes novedades. Regula los títulos valores y los instrumentos de pago y de crédito. Introduce algunas de las normas de la Ley Cambiaria y del Cheque y tiene en cuenta la progresiva retirada del papel, en favor de los soportes electrónicos e informáticos.

  • Libro 7. Prescripción y caducidad de las obligaciones mercantiles.

Se instaura un régimen general de prescripción y un plazo único de cuatro años. En cuanto a la suspensión de la misma, se establece la posibilidad de interrupción por requerimiento extrajudicial.

Cabe reseñar que quedará fuera del nuevo Código Mercantil el derecho concursal, que seguirá rigiéndose por la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal. Tengamos presente que esta norma no es específicamente mercantil y se aplica también a otros ámbitos del derecho. Por otra parte, es posible que el texto definitivo incorpore aspectos recogidos en la Ley 14/2014, de 24 de julio, de Navegación Marítima.

A la espera de un texto definitivo y posterior tramitación parlamentaria, lo que parece obvio es que el futuro Código Mercantil se centrará en los operadores de mercado en general y diferenciará entre las obligaciones de los empresarios y las del resto (profesionales liberales, investigadores, artesanos etc.). Todo ello, en contraste con el Código de Comercio vigente, que se dirige específicamente a los comerciantes.

Aún no existe fecha concreta para la entrada en vigor del nuevo texto legal. Resta la redacción definitiva del proyecto de ley y su tramitación parlamentaria, que irá acompañada de los oportunos plazos de enmiendas. Además, hemos de tener en cuenta que, una vez publicado en el BOE, será necesario un plazo de vacatio legis de varios meses, para que puedan adaptarse los operadores jurídicos que deben conocer y aplicar el nuevo Código Mercantil (jueces, notarios, registradores de la propiedad, abogados, asesores de empresa etc.).

ENLACE:

http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/1292427025146?blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-Disposition&blobheadervalue1=attachment%3B+filename%3DAPL_C%C3%93DIGO_MERCANTIL__TEXTO_WEB%2C2.PDF.PDF

FUENTES:

http://www.elblogsalmon.com/economia/aprobado-el-anteproyecto-del-codigo-mercantil-adios-al-codigo-de-comercio

http://www.eleconomista.es/envio-ultima-hora-ecoley/noticias/5840431/06/14/Seis-claves-del-Codigo-Mercantil-que-revolucionara-el-comercio.html#.Kku8ynxt0ITyLeW

http://www.elderecho.com/actualidad/anteproyecto_ley_del_codigo_mercantil-nuevo_codigo_mercantil_0_684000110.html

http://noticias.juridicas.com/actual/4621-justicia-todavia-ve-posible-aprobar-el-codigo-mercantil-esta-legislatura.html

http://nuevocodigomercantil.es/index.htm

POSIBLES ENLACES:

Ley de Navegación Marítima:

http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2014-7877

Ley Concursal:

http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-13813

Ley Cambiaria y del Cheque:

http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1985-14880

Ley de Sociedades de Capital:

http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2010-10544

EXTRACTO:

El nuevo Código Mercantil es una vieja aspiración de los operadores económicos, que consideran obsoleto el vigente Código de Comercio de 1885. Aún no existe fecha para su entrada en vigor.

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Patentes y Universidades en Iberoamérica: muchos retos que afrontar

Lunes, 18 de mayo de 2015

Benjamín Peñas Moyano

El documento “Educación Superior en Iberoamérica. Informe 2014. La transferencia de I+D, la innovación y el emprendimiento en las universidades. Avance de resultados”, elaborado por Senén Barro Ameneiro y Sara Fernández López, de la Universidad de Santiago de Compostela y Red Emprendia (http://www.redemprendia.org//sites/default/files/spin2014/spin_211014_con_portada.pdf), nos ha dejado un avance de informaciones realmente interesantes en relación al tema de la transferencia de I+D, la innovación y el emprendimiento en las universidades y el territorio de Iberoamérica, destacando la idea central del papel desempeñado por las Universidades como catalizadoras de la innovación tecnológica, que siendo siempre  esencial en este tema, lo es aún más en Iberoamérica, donde el resto de agentes que participan en el sistema de ciencia e innovación (sobre todo empresas y sector privado), realizan un papel más secundario.

Así, y por ejemplo, en el documento citado hemos podido leer que en los primeros años del siglo XXI en Iberoamérica la Universidad ha concentrado el 50 % de los investigadores y ha ejecutado en torno a un tercio del presupuesto destinado a I+D; también que sobre la Universidad ha recaído prácticamente de forma exclusiva la responsabilidad de la formación del capital humano avanzado; y, además, que su contribución en publicaciones ha superado el 50 % del total del sistema de ciencia e innovación.

En el aspecto concreto, y que más nos interesa resaltar, de la transferencia del conocimiento mediante patentes y licencias por parte de los sistemas de ciencia e innovación (o sea, de las Universidades) en Iberoamérica, el número 5 del documento referido arriba, utiliza una plástica expresión para describir la situación: <<muchas sombras>>, dice expresamente. Sombras comenzando por el hecho de que con excepción de Argentina, Brasil, España, México y Portugal, no se han conseguido datos consistentes de las actividades de patentes de los sistemas de ciencia e innovación iberoamericanos. Y sombras también por la enorme disparidad de cifras en la cuestión de las patentes universitarias entre los cinco países que se han podido analizar.

En lo que a España se refiere, se apunta que el número de patentes solicitadas a nivel nacional por las universidades españolas ha superado en los últimos años las quinientas anuales (como México; Brasil sin embargo ha superado las mil anuales, mientras que Portugal ha superado las cien anuales y en Argentina se ha quedado en un reducido número –por debajo de las veinticinco -). Aunque, si te toma en consideración el dato de la población, España se sitúa mejor, pues el indicador muestra que hay más de diez patentes universitarias solicitadas por millón de habitantes (mientras que Brasil y Portugal se sitúan por encima de las ocho solicitudes por millón de habitantes, México por encima de las dos y Argentina por debajo de una).

En cuanto al número de patentes concedidas en el ámbito nacional, en España (también en Portugal) se ha producido una mejora de la tasa de éxito, pues se ha superado el 50 % (en Brasil, Argentina y México se ha producido sin embargo un empeoramiento, lo que hace que en Brasil sólo un 12 % de las patentes hayan sido concedidas y en Argentina y México en torno al 30 %). En definitiva, en España parecería que la contribución de las universidades a las patentes otorgadas en el país es significativa (también lo sería en Brasil y Portugal, pero sería poco significativa en México y sobre todo Argentina), lo que ha hecho que algún periódico económico, con un punto quizás triunfalista, haya dicho que “las universidades españolas se están poniendo las pilas en investigación” (así, elEconomista de 29 de abril de 2015).

Pero ¿y las <<sombras>>?

Ese mismo documento nos dice que en lo que respecta a patentes concedidas en el extranjero (sólo España y Brasil ofrecen información en este punto), son muy escasas, con unas tasas de éxito inferiores al 10 %. Y, también, que en lo que al tema de licencias se refiere, esta vía de transferencia de tecnología es prácticamente no usada por las universidades españolas (por ejemplo, en 2012 en España sólo se logró por las universidades la obtención por esta vía de 2 millones de euros, frente a los 146 millones de dólares de Brasil).

Tengamos en cuenta, además, que en la normativa española hasta ahora existen dos sistemas a los que un solicitante de una patente de invención se puede acoger, el procedimiento general de concesión, sin examen, y el del procedimiento con examen, y este último procedimiento en la práctica apenas se ha elegido como opción de tramitación durante la vigencia de la Ley de patentes actual, pues lo habitual ha sido la utilización del procedimiento general de concesión, sin examen, en la mayor parte de los casos por cuestiones estratégicas y por su menor coste económico. En España, la patente débil ha sido pues la consecuencia lógica derivada de un sistema en el que casi todo lo que se presenta como solicitud de patente se puede llegar a conceder. Sabido esto, esas patentes obtenidas en España por las universidades en esta última década ¿son de las fuertes o de las débiles?

En todo caso, y para finalizar, recordemos que existe un proyecto de ley en tramitación parlamentaria que prevé una profunda renovación de la actual Ley 11/1986, de patentes y modelos de utilidad, tras treinta años de vigencia durante los cuales los cambios, aunque importantes, han sido puntuales. Con la nueva normativa, cuando se apruebe (se prevé que lo sea a finales del 2016), se pretenden fortalecer las figuras tanto de las patentes como de los modelos de utilidad y, en consecuencia, fortalecer el sistema que sustenta la creatividad española.

Así, la novedad más destacada de dicho proyecto de Ley es que clarifica y simplifica el procedimiento de concesión de la patente, que siempre conllevará un <<examen previo>> que acredite que la invención es nueva, tiene actividad inventiva y aplicación industrial. Si no se cumplen estos requisitos, no se concederá la patente, desapareciendo pues las conocidas como “patentes débiles”, también conocidas como “patentes curriculares”, que actualmente existen, carentes de examen previo. No tener que tramitar patentes de escasa calidad técnica garantizará la seriedad de las patentes españolas.

 

 

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