Artículos publicados en abril, 2014

El emprendedor de responsabilidad limitada: balance inicial del éxito de la figura

Martes, 29 de abril de 2014

Benjamín Peñas Moyano

Hace ya unos meses avisábamos en este blog de la próxima aprobación de la Ley de Emprendedores, un texto que incluiría un amplio paquete de estímulos fiscales, jurídicos y laborales a la actividad empresarial, y que se sustentaría en cuatro pilares básicos: apoyar fiscalmente y en la Seguridad Social a las empresas, facilitar la cultura empresarial y la segunda oportunidad, quitar trabas burocráticas y favorecer la internacionalización.

Entre las medidas incluidas en la futura Ley estaría la creación de la figura del <<emprendedor de responsabilidad limitada>>, una demanda histórica de los autónomos. La futura Ley de Emprendedores, con el objeto de incentivar el emprendimiento, haría posible que el <<emprendedor de responsabilidad limitada>> salvase de las posibles deudas derivadas de su actividad empresarial o profesional su vivienda habitual bajo ciertas condiciones, rompiendo así con un principio estructural del Derecho español vigente desde siempre.

En ese comentario que hicimos entonces al reciente anteproyecto de la Ley de Emprendedores aprobado por el Consejo de Ministros apuntábamos que si hasta ahora, de acuerdo con el principio de responsabilidad patrimonial universal, los autónomos podían perder su casa si un negocio les salía mal y acumulaban deudas empresariales, en la futura Ley se preveía que no se pudiese embargar la vivienda habitual de la persona física que adoptase la figura del <<emprendedor de responsabilidad limitada>>, siempre y cuando éste tuviese deudas privadas inferiores a los 300.000 euros. Si las deudas superasen esa cifra, la vivienda habitual sí que podría ser embargada.

Pero entonces también decíamos lo siguiente, que reproduzco literalmente: “termino con un par de puntualizaciones: primera, que hay que señalar que la responsabilidad no será limitada en el caso de las deudas de Derecho público, por lo que el patrimonio sólo estará parcialmente protegido en el caso de lo que se deba a proveedores y a entidades de crédito, pero no en el caso de las deudas con la Seguridad Social o con el Fisco. Y segunda,  tengamos en cuenta que gran parte de la deuda que mantienen los autónomos es con esos dos organismos. Ello, es claro, podrá limitar enormemente los efectos de una medida ciertamente  innovadora”.

La Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización se publicó en el Boletín Oficial del Estado número 233 de 28 de septiembre de 2013, para entrar en vigor, salvo las excepciones fijadas en dicho texto, al día siguiente. En su articulado, preceptos 7 al 11, y disposiciones adicionales primera y décima, se ha incluido la figura del <<emprendedor de responsabilidad limitada>>, gracias a la cual las personas físicas podrán evitar que la responsabilidad derivada de sus deudas empresariales afecte a su vivienda habitual bajo determinadas condiciones. En el Preámbulo de la Ley se dice que el empresario es libre de constituirse en emprendedor de responsabilidad limitada, pero si lo hace deberá cumplir las obligaciones establecidas en el nuevo marco jurídico. Y se recuerda, por un lado, que la creación de esta figura va acompañada de las oportunas garantías para los acreedores y para la seguridad jurídica en el tráfico mercantil, de ahí que la operatividad de la limitación de responsabilidad queda condicionada a la inscripción y publicidad a través del Registro Mercantil y el Registro de la Propiedad. Y, por otro lado, que conforme a la disposición adicional primera de esta Ley, se exceptúan de la limitación de responsabilidad las deudas de Derecho público.

Pues bien, parece que esa consideración con la que terminábamos nuestro anterior post en este blog se ha cumplido rigurosamente. La prensa de estos últimos días nos ha recordado que la medida del <<emprendedor de responsabilidad limitada>> ha constituido “un gran fracaso”, pues el resultado es que en medio año desde la entrada en vigor de la medida sólo 16 autónomos se han convertido en emprendedores de responsabilidad limitada (25 si se suma Barcelona, de la que aún no habría datos cerrados), según datos del Colegio de Registradores, lo que nos presenta un balance realmente desolador de una de la medidas consideradas “estrella” por el Gobierno actual para ayudar a los autónomos a capear la crisis económica.

Las razones que se presentan para explicar el porqué de ese fiasco son varias:

-que para constituirse como <<emprendedor de responsabilidad limitada>> hay que hacer más trámites que para crear una sociedad de responsabilidad limitada, pues ésta necesita una inscripción ante notario y otra en el Registro Mercantil mientras que aquél exige también de la actuación ante el Registro de la Propiedad

-que en ambos casos se han de presentar cada año las cuentas anuales, lo que tiene un coste de alrededor de 2000 euros

-que si bien los socios de las sociedades anónimas o limitadas unipersonales no  son empresarios, pues el empresario es la sociedad anónima o limitada en cuestión, la cual responde de sus obligaciones con el conjunto de su patrimonio, en realidad tales socios lo que hacen es utilizar el mecanismo societario para lograr el beneficio de la responsabilidad limitada a los bienes aportados a la misma, a todos los bienes que se aporten, sin limitarse a una vivienda, como ocurre en el caso del <<emprendedor de responsabilidad limitada>>, donde el único bien inembargable es la vivienda, y puede incluso que no todo el valor de la misma

-y, como decíamos antes, que la responsabilidad del <<emprendedor de responsabilidad limitada>> no será limitada en el caso de las deudas de Derecho público, por lo que su patrimonio (vivienda) sólo estará parcialmente protegido en el caso de lo que se deba a proveedores y a entidades de crédito, pero no en el caso de las deudas con la Seguridad Social o con el Fisco; tengamos además en cuenta que normalmente gran parte de la deuda que mantienen los autónomos es con esos dos organismos.

En definitiva, la figura del <<emprendedor de responsabilidad limitada>> no resulta atractiva, pues  las pruebas son contundentes cuando muestran su nulo éxito en el periodo de su vigencia, aún breve, es cierto, pero ya suficiente para hacer ver la tendencia.

También por parte de diversas organizaciones empresariales se ha recordado ahora que ya se avisó en su día que esta figura sería en la práctica una figura fallida, y recuerdan que ellos proponían declarar inembargable, no la vivienda, sino un mínimo económico vital, así como permitir al <<emprendedor de responsabilidad limitada>> un aplazamiento de deuda fiscal y con la Seguridad Social.

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La Comisión Europea quiere que los accionistas puedan controlar los sueldos de sus directivos

Martes, 15 de abril de 2014

María Jesús Peñas Moyano

La Comisión Europea ha realizado recientemente una propuesta que una vez más nos deja un poco escépticos. Propone reforzar la participación de los accionistas e introducir la posibilidad de que puedan influir en las retribuciones de las principales empresas europeas, eso sí, evitando los límites máximos a diferencia de lo que pretende con el sector bancario. Para ello pretende otorgar nuevos derechos a los accionistas de las empresas cotizadas con el objetivo de que puedan pronunciarse en una votación, que tendrá carácter vinculante, sobre los sueldos de los directivos, porque se ha constatado que en la actualidad existe una relación insuficiente entre remuneración y resultados de gestión.

La propuesta se hace, por tanto, con el objetivo de evitar decisiones cortoplacistas y acabar con las discordancias existentes entre los resultados de la empresa, profundizando en la buena gobernanza empresarial. Un objetivo muy loable, es cierto, pero difícil de conseguir pues pasa por la exigencia de implicar más a un accionariado tremendamente cambiante y disperso que en la mayoría de los casos busca también objetivos cortoplacistas de un beneficio inmediato. En consecuencia, esta propuesta solo va dirigida a determinados accionistas, los que adopten una postura a más largo plazo para su inversión. Y claro está que no se tratará de cualquier accionista en este caso. La propuesta, en realidad, va dirigida a mejorar la gobernanza empresarial de unas 10.000 empresas que cotizan en bolsa. Casi nada.

Hasta la fecha diez estados miembros contemplan ya en sus legislaciones un voto vinculante de los accionistas sobre los sueldos sus directivos (se trata de Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Holanda, Hungría, Portugal, Reino Unido y Suecia. Por su parte, en República Checa, Italia y España el resultado de la votación no es vinculante. Se pretende, en consecuencia, el sometimiento al voto de los accionistas con carácter vinculante en toda la UE, cada tres años, pues se considera que ello obligará a las empresas a informar de forma clara y constatable sobre su política de remuneraciones, ya que si el resultado de la votación es negativo, surge la obligación de su modificación. Se pretende además que los accionistas voten de nuevo a posterior en relación a cómo se aplica cada año la política de remuneraciones. Para ello, se aborda la revisión de la vigente Directiva 2007/36/CE, sobre el ejercicio de determinados derechos de los accionistas de sociedades cotizadas

La reforma en general pretende dotar de mayores poderes a los accionistas para el control de la gestión de las empresas y para ello va a facilitar el ejercicio del derecho que resulta fundamental en este ámbito como es el derecho de voto, en concreto, haciendo más sencilla su identificación, en particular, en situaciones transfronterizas. En particular, a los asesores de voto –en definitiva, a las empresas que prestan estos servicios a los accionistas- se les va a exigir que utilicen métodos que permitan una mayor transparencia a la hora de preparar sus recomendaciones de voto y de gestionar los posibles conflictos de interés. Estos requisitos adicionales de transparencia serán también exigibles a los inversores institucionales y a los gestores de activos en sus políticas de inversión.

Sobre el papel, la propuesta resulta verdaderamente atractiva. Que luego se cumpla en la realidad y sea útil es ya otra cuestión, de ahí el escepticismo sobre su cumplimiento. En cualquier caso, toda iniciativa que suponga dinamizar el papel de los accionistas siempre será bien recibida aunque no alcance todo el recorrido que sería de esperar.

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