Artículos publicados en agosto, 2012

Cómo lograr que la sociedad civil participe en la regulación de los mercados financieros

Lunes, 6 de agosto de 2012

Maria Jesús Peñas Moyano

Parece algo idílico, ¿verdad? Y, sin embargo, es el título de una iniciativa tomada por el Consejo Económico y Social Europeo (CESE) y que después ha sido objeto de aprobación como dictamen.

Y es que el CESE ha detectado claramente cómo una de las principales mejoras para la elaboración de reglas adecuadas para el sector financiero puede radicar en permitir una participación equilibrada de posiciones diferenciadas y opuestas en el proceso pluralista y democrático de formación de la opinión. Y se manifiesta de este modo porque ha constatado que hoy día no existe un contrapeso sustancial a la representación legítima de los intereses del sector financiero por parte de los órganos de la sociedad civil, y resulta necesario corregir esta asimetría.

Por esta circunstancia afirma que tanto el Banco Central Europeo, como el Consejo Europeo de Riesgo Sistémico y las autoridades europeas de supervisión financiera deberían asociar a las organizaciones de la sociedad civil a sus trabajos para lo que deberían contar con el apoyo del sector financiero. Dentro de estas organizaciones de la sociedad civil, el CESE contempla tanto a las organizaciones de consumidores y usuarios como a los sindicatos, pero además la lista se completa con las organizaciones que realizan labores comunitarias y caritativas, pequeñas y medianas empresas, organizaciones de inversores institucionales, empresas industriales y de servicios con importantes operaciones financieras, los intermediarios financieros e incluso las agencias de calificación crediticia.

No se pretende en absoluto que estas organizaciones traten los problemas de carácter técnico ya que no se considera adecuado (aunque el CESE no ignora que en ocasiones detrás de las cuestiones técnicas están cuestiones políticas de gran relevancia para la ciudadanía), sino más bien cuestiones relacionadas con la protección del consumidor, el importantísimo tema del uso de impuestos para el rescate de instituciones financieras o la tributación de este sector. El CESE ahonda más en la cuestión indicando cómo deben abordarse estos temas. No se trata únicamente de exigir que las normas sean más estrictas, puesto que ya se ha constatado que ello no sirve de ayuda al legislador. Se pretende, en consecuencia, que se realicen aportaciones concretas y que se valoren las ventajas, pero también los posibles inconvenientes, de esos posibles requisitos más estrictos que se pueden exigir.

Esta ha sido una materia que hasta la fecha ha suscitado escaso interés en la sociedad civil, como se ha podido constatar en la escasa participación en las consultas lanzadas por la Comisióno el Parlamento Europeo. Los motivos que se apuntan para justificar este desinterés el carácter de “bien” poco concreto y tangible de estos mercados; su complejidad tanto  en sí mismo como de los productos que en ellos se negocian; la dificultad, igualmente, para comprender las consecuencias de una concreta regulación; la falta de transparencia de las instituciones que normalmente llevan a cabo la tarea de regular, entre otros motivos. Pero no cabe duda de que es una cuestión que necesariamente debe cambiar como consecuencia de la situación crítica que, desde el punto de vista económico, está viviendo el sector financiero europeo en la que además debe tenerse en cuenta que los principales afectados son los ciudadanos en su calidad de contribuyentes, trabajadores y consumidores. Por ello, habrá que trabajar para que las proyectos de regulación en los que se pretenda que participe la sociedad civil sean  más sencillos, abiertos y precisos, habrá que ampliar el plazo de las consultas que se realicen, que además deberán ir dirigidas a organizaciones específicas y los grupos de expertos habrán de estar conformados no sólo por representantes del sector financiero, sino también por expertos en otras materias que cuenten con conocimientos especializados suficientes. Con todas estas aportaciones, el Comité se marca como objetivo que la sociedad civil participe en la regulación de los mercados financieros objetivo muy loable, por cierto, pero ¿alcanzable?

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